Estimado Señor Rector Rojas de la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas,
Señora Baiocchi, Coordinadora Residente de la ONU en Costa Rica,
Estimados profesores Tao Wenzhao y Wang Yiwei,
Estimados representantes de asociaciones, académicos y representantes del cuerpos diplomáticos,
Señoras y señores, amigas y amigos:
¡Muy buenos días a todos!
Hoy, con motivo del 80 aniversario de la victoria de Guerra Antifascista Mundial y la fundación de las Naciones Unidas,nos reunimos hoy en la Universidad para la Paz para llevar a cabo este solemne acto conmemorativo. A través de este seminario académico, buscamos extraer sabiduría de la historia y explorar cómo construir juntos un futuro de paz para la humanidad.
En nombre de la Embajada de China en Costa Rica, quiero expresar una calurosa bienvenida a todos los amigos presentes y mi más sincero agradecimiento a la Universidad para la Paz. De manera especial, deseo enviar un cordial saludo a los profesores Tao Wenzhao y Wang Yiwei en Beijing, donde ya es medianoche. ¡Muchas gracias por participar en el evento de hoy!
Hace 94 años, China fue el primer país en disparar la primera bala de la Guerra Antifascista Mundial. En 1931, militaristas japoneses lanzaron un ataque sorpresa contra Shenyang, China y desencadenaron el Incidente del 18 de Septiembre, marcando el inicio de la Guerra Antifascista Mundial. Posteriormente, el pueblo chino libró una lucha ardua y heroica de 14 años y logró la gran victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa. Taiwán y las islas Penghu, que habían estado bajo ocupación ilegal de Japón durante medio siglo, regresaron a China. La Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa constituyó el frente principal en Oriente de la Guerra Antifascista Mundial, y es el frente más prolongado y con mayores sacrificios. En todo el mundo, esta Guerra dejó más de 100 millones de víctimas; sólo en China,hay más de 35 millones de víctimas, con más de 100 mil millones de dólares de pérdidas económicas directas y más de 500 mil millones de pérdidas indirectas. Con enormes sacrificios, el pueblo chino hizo una contribución trascendental a la salvación de la civilización humana y a la defensa de la paz mundial.
La victoria de la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa marcó un punto de inflexión para la nación china, que pasó de sumergirse en la crisis de supervivencia nacional hacia la revitalización. También despertó la pasión de los hijos chinos a defender y construir la patria, recordándonos siempre la importancia de recordar la historia y preservar la paz.
En 1945, China fue el primer país en firmar la Carta de las Naciones Unidas. A principios de los años cincuenta del siglo XX, China propuso los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica — el respeto mutuo por la soberanía y la integridad territorial, la no agresión mutua, la no interferencia en los asuntos internos de otros países, la igualdad y el beneficio mutuo, y la coexistencia pacífica —, que se convierten en la base de la política exterior independiente de la Nueva China y hoy son normas básicas ampliamente reconocidas por la comunidad internacional.
En 1964, China anunció el principio de “no ser el primero en usar armas nucleares”, y sigue siendo hasta hoy la única potencia nuclear que ha asumido simultáneamente el compromiso de no usar armas nucleares primero y de no usarlas contra países no nucleares.
En 1990, China participó por primera vez en misiones de mantenimiento de paz de la ONU. En los últimos 35 años, China es el miembro permanente del Consejo de Seguridad que más personal ha aportado a las misiones de paz, además de ser el segundo mayor contribuyente a las cuotas de mantenimiento de la paz. China es también el único país del mundo que ha inscrito en su Constitución el compromiso de seguir el camino del desarrollo pacífico.
Han pasado 80 años desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, pero el mundo de hoy dista mucho de ser pacífico. Lamentablemente, seguimos presenciando conflictos regionales, desastres humanitarios, la ampliación de la brecha de desarrollo y, con frecuencia, la ausencia de reglas y legalidad internacional.
En la solemne conmemoración del 80º aniversario de la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Guerra Antifascista Mundial, celebrada el 3 de septiembre en Pekín, el presidente Xi Jinping señaló que la humanidad se enfrenta hoy nuevamente a una disyuntiva: paz o guerra, diálogo o confrontación, cooperación de beneficio mutuo o juegos de suma cero. La historia nos advierte que el destino de la humanidad está estrechamente ligado, y que sólo si todas las naciones y pueblos se tratan en pie de igualdad, conviven en armonía y se apoyan mutuamente, podremos mantener la seguridad común, eliminar las raíces de la guerra y evitar la repetición de las tragedias del pasado.
China no sólo lo dice, sino también lo hace. En los últimos años, el presidente Xi Jinping ha propuesto consecutivamente la Construcción Conjunta de la Franja y la Rura,la Iniciativa para el Desarrollo Global, la Iniciativa para la Seguridad Global y la Iniciativa para la Civilización Global, llamando a todo el mundo a construir una comunidad de futuro compartido de la humanidad, y un mundo abierto, inclusivo, limpio y hermoso de paz duradera, seguridad universal y prosperidad común. Estas iniciativas señalan el rumbo para el porvenir de la humanidad.
Recientemente, el presidente Xi Jinping propuso también la Iniciativa para la Gobernanza Global, basada en cinco principios fundamentales:
Primero, hemos de adherirnos a la igualdad soberana: todos los países, grandes o pequeños, fuertes o débiles, ricos o pobres, tienen el mismo derecho a participar en los asuntos internacionales.
Segundo, hemos de atenernos al estado de derecho internacional.: El derecho internacional y las reglas internacionales son criterios comunes, sin excepciones.
Tercero, hemos de practicar el multilateralismo, oponerse al unilateralismo y defender la posición y el papel de la ONU.
Cuarto, hemos de abogar por el enfoque centrado en el pueblo: los pueblos de todos los países deben participar conjuntamente en la gobernanza mundial, reduciendo mejor la brecha Norte-Sur.
Quinto, hemos de concentrarnos en tomar acciones reales: coordinar las acciones globales.
Estos conceptos están en plena consonancia con los propósitos y principios de la Carta de la ONU, y demuestran que, ante un mundo convulso, China aboga por la unidad en lugar de la división, por la cooperación en lugar de la confrontación. China seguirá del lado del multilateralismo y apoyará con firmeza el papel núcleo de la ONU en los asuntos internacionales y la gobernanza global.
Amigos, llevo ya un año en Costa Rica. Hay una frase en el himno nacional de Costa Rica que me llega profundamente: “¡Viva siempre el trabajo y la paz!” Sin paz, no puede haber desarrollo; sin trabajo, la humanidad no puede avanzar. Este anhelo no sólo pertenece al pueblo costarricense, sino que es el deseo compartido por toda la humanidad. En este momento histórico, China quiere trabajar de la mano con Costa Rica para defender el multilateralismo, la paz y la tranquilidad mundiales, construyendo juntos un futuro mejor.
¡Muchas gracias!

