El consejero de Estado y ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, mantuvo una conversación telefónica el 16 de agosto de 2021 con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, por invitación de este último.
Wang Yi dijo que la situación en Afganistán ha experimentado enormes cambios marcados por el colapso del antiguo régimen sin haber luchado y por la declaración de la victoria por parte de los talibanes. La opinión pública internacional cree universalmente que este resultado, con su propia lógica interna e inevitabilidad, indica que la intervención militar y la política de poder son impopulares y están condenadas al fracaso.
Wang Yi dijo que, en las nuevas circunstancias, es necesario que China y Rusia fortalezcan la comunicación estratégica y la coordinación: en primer lugar, China y Rusia deben proteger sus intereses legítimos en Afganistán, llevar a cabo una comunicación oportuna sobre la situación, apoyarse mutuamente y promover que los talibanes afganos asuman sus responsabilidades y salvaguarden eficazmente la seguridad de los ciudadanos, instituciones y empresas chinos y rusos en Afganistán. En segundo lugar, China y Rusia deben alentar a los talibanes afganos a adoptar una política religiosa moderada y prudente, a trabajar con todas las partes para formar una estructura política abierta e inclusiva, a seguir una política exterior pacífica y amistosa y, especialmente, a coexistir en armonía con sus vecinos, para hacer realidad la reconstrucción y el desarrollo de Afganistán. En tercer lugar, el nuevo régimen afgano debe establecer una separación clara con todo tipo de fuerzas terroristas internacionales, restringir y combatir a las fuerzas terroristas, incluido el "Movimiento por la Independencia de Turquestán Oriental" (ETIM, por sus siglas en inglés), y evitar que Afganistán se convierta de nuevo en un lugar donde se concentren las fuerzas terroristas y extremistas.
Por su parte, Serguéi Lavrov dijo que los cambios en la situación en Afganistán han dejado un impacto complicado en la situación mundial. Los talibanes han declarado que la guerra en Afganistán ha terminado, que han comenzado a mantener la seguridad en Kabul y que están dispuestos a proteger la seguridad de las misiones diplomáticas extranjeras. La parte rusa tiene la voluntad de coordinar oportunamente con la parte china sus acciones acerca del desarrollo y la evolución de la situación en Afganistán y responder conjuntamente al respecto.

